Uso del Sauna
El uso de la sauna es un hábito placentero y relajante. Durante la sesión la intensa sudoración provocada por el aumento de la presión arterial hace que las impurezas acumuladas en los poros de la piel sean expulsadas, resultando en una profunda limpieza de la piel. Para que esto ocurra es preciso que la persona tome un baño frio antes y después del baño de sauna. A demás de esto con el relajamiento de los músculos, el cuerpo y la mente descansados en un ambiente tranquilo, el sauna combate el insomnio y el stress. La sauna ofrece beneficios no solamente para la salud, sino también es una óptima opción de placer, pues crea oportunidades de reunir los amigos y la familia a demás de valorizar el área de residencia.
El ambiente de la sauna de vapor deberá ser revestida por azulejos, incluido el techo, el mismo deberá tener una leve inclinación o forma de bóveda y aislación y contar con puertas de materiales apropiados para el vapor, como ser, aluminio, acero inoxidable o polietileno (plástico).
¿Como elijo que sauna me conviene?
Si duda entre el baño humedo y el sauna, sepa que la diferencia es sólo una cuestión de gustos y de tolerancia. A muchas personas les resulta más agradable el calor húmedo del baño de vapor (turco), menos intenso y fatigante que el del sauna.
Pero si usted es deportista y tiene poco tiempo, el sauna le resultará más cómodo ya que le permitirá relajarse rápidamente. Además, resulta mucho más accesible ya que la mayoría de los gimnasios ofrecen este servicio y hasta es posible instalarlo en su propia casa.
